En el sur de la Patagonia, y sobre todo en Tierra del Fuego y en el sur de Chile, el clima y la vegetación solo permiten la cría de ovejas. Los rebaños pastan dispersos por miles de hectáreas de páramo rocoso. Solo se los reúnen en tres ocasiones: para el baño desinfectante, la esquila y el matadero. Pero entonces los ovejeros, los gauchos pastores, suelen estar días enteros de camino con sus imponentes perros, manteniéndose en contacto entre ellos mediante hogueras y señales de humo. – Parque Nacional Torres del Paine – Chile – 1975