El Monasterio de Santa Catalina de Siena, en Arequipa, es un extenso convento fundado en 1579 que parece una colorida ciudadela o una «ciudad dentro de la ciudad». El complejo destaca por sus paredes pintadas de un azul vivo y un rojo intenso, sus estrechas callejuelas (como la calle Sevilla que se ve aquí) y sus patios de sillar volcánico. Durante casi cuatro siglos, las monjas vivieron aquí completamente aisladas del mundo exterior, antes de que la parte histórica se abriera al público como museo en 1970. El monasterio está considerado uno de los edificios coloniales más importantes de Perú y forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO del centro histórico de Arequipa. – 1976
El Monasterio de Santa Catalina de Siena, en Arequipa, es un extenso convento fundado en 1579 que parece una colorida ciudadela o una «ciudad dentro de la ciudad». El complejo destaca por sus paredes pintadas de un azul vivo y un rojo intenso, sus estrechas callejuelas (como la calle Sevilla que se ve aquí) y sus patios de sillar volcánico. Durante casi cuatro siglos, las monjas vivieron aquí completamente aisladas del mundo exterior, antes de que la parte histórica se abriera al público como museo en 1970. El monasterio está considerado uno de los edificios coloniales más importantes de Perú y forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO del centro histórico de Arequipa. – 1976