Una pintoresca callejuela con arcos blancos y flores rojas en el famoso Monasterio de Santa Catalina, en Arequipa. El complejo está formado por edificios de sillar (toba volcánica) pintados de un blanco brillante y un rojo intenso. Este convento de clausura, fundado en el siglo XVI, se asemeja a una pequeña ciudad autónoma dentro de la ciudad de Arequipa. Sus estrechas callejuelas, patios interiores y parterres de flores lo convierten en uno de los lugares de interés más importantes de Perú. – 1976
Una pintoresca callejuela con arcos blancos y flores rojas en el famoso Monasterio de Santa Catalina, en Arequipa. El complejo está formado por edificios de sillar (toba volcánica) pintados de un blanco brillante y un rojo intenso. Este convento de clausura, fundado en el siglo XVI, se asemeja a una pequeña ciudad autónoma dentro de la ciudad de Arequipa. Sus estrechas callejuelas, patios interiores y parterres de flores lo convierten en uno de los lugares de interés más importantes de Perú. – 1976