Paisaje típico a lo largo de la carretera de grava sin asfaltar que une la ciudad-oasis de San Pedro de Atacama con los géiseres de El Tatio, en el norte de Chile. En este tramo se circula a una altitud extrema de más de 4.000 metros. La vegetación es casi inexistente debido a la extrema aridez del desierto de Atacama y al frío. Al fondo se divisa la cordillera volcánica de los Andes, que se extiende a lo largo de la frontera entre Chile y Bolivia, entre la que destaca el imponente volcán Putana (5.890 m), aún parcialmente activo, que se eleva justo detrás del campo de géiseres de El Tatio. El Cerro Tatio (5.208 m) da nombre a la región. En la antigua lengua kunza, esta palabra significa «el abuelo que llora». O el imponente complejo volcánico Tocorpuri (5.808 m), situado justo en la frontera, cuyas laderas se recorren durante el trayecto. – Chile – 1976
Paisaje típico a lo largo de la carretera de grava sin asfaltar que une la ciudad-oasis de San Pedro de Atacama con los géiseres de El Tatio, en el norte de Chile. En este tramo se circula a una altitud extrema de más de 4.000 metros. La vegetación es casi inexistente debido a la extrema aridez del desierto de Atacama y al frío. Al fondo se divisa la cordillera volcánica de los Andes, que se extiende a lo largo de la frontera entre Chile y Bolivia, entre la que destaca el imponente volcán Putana (5.890 m), aún parcialmente activo, que se eleva justo detrás del campo de géiseres de El Tatio. El Cerro Tatio (5.208 m) da nombre a la región. En la antigua lengua kunza, esta palabra significa «el abuelo que llora». O el imponente complejo volcánico Tocorpuri (5.808 m), situado justo en la frontera, cuyas laderas se recorren durante el trayecto. – Chile – 1976