Los arrozales están inundados, lo cual es el método clásico para el cultivo del arroz. El agua no solo favorece el crecimiento, sino que también controla las malas hierbas de forma natural. Una mujer vestida con un colorido sari camina por un estrecho dique que separa los distintos campos. Estos diques sirven tanto de senderos como para regular el nivel del agua. Al fondo, un agricultor ara un campo inundado con un arado tirado por búfalos de agua. – Comarca de Kannur – 1990