Los clavos secos llevan con razón su nombre francés «Clou de girofle» (clavo de olor). La cabeza del clavo, con un diámetro de tres a cuatro milímetros y un bonito color marrón oscuro, está formada por pétalos muy juntos, mientras que el tallo, formado por el cáliz de la flor, mide entre diez y doce milímetros de largo. Al secarse, los clavos pierden casi la mitad de su peso. El rendimiento de un árbol es de aproximadamente diez kilogramos, rara vez más. – Molucas – 1990
Los clavos secos llevan con razón su nombre francés «Clou de girofle» (clavo de olor). La cabeza del clavo, con un diámetro de tres a cuatro milímetros y un bonito color marrón oscuro, está formada por pétalos muy juntos, mientras que el tallo, formado por el cáliz de la flor, mide entre diez y doce milímetros de largo. Al secarse, los clavos pierden casi la mitad de su peso. El rendimiento de un árbol es de aproximadamente diez kilogramos, rara vez más. – Molucas – 1990