Lámina de colores del jengibre (Zingiber officinale R.). Esta planta perenne de rápido crecimiento recuerda en cierto modo a nuestra caña. Sus robustos rizomas, brotes subterráneos del grosor de un pulgar, se ramifican horizontalmente y forman tubérculos con una pulpa aromática. De ellos brotan dos tallos aéreos claramente diferenciados. Los brotes foliosos, de entre un metro y metro y medio de altura, llevan hojas lanceoladas y alternas de hasta veinte centímetros de largo y dos centímetros de ancho. Los brotes florales o inflorescentes, por el contrario, miden solo unos treinta centímetros de altura y están cubiertos de brácteas cortas en forma de escama. Forman inflorescencias en forma de espiga, de unos cinco centímetros de largo, con flores de color amarillo verdoso. Lámina: Conservatorio y Jardín Botánico de Ginebra – 1990
Lámina de colores del jengibre (Zingiber officinale R.). Esta planta perenne de rápido crecimiento recuerda en cierto modo a nuestra caña. Sus robustos rizomas, brotes subterráneos del grosor de un pulgar, se ramifican horizontalmente y forman tubérculos con una pulpa aromática. De ellos brotan dos tallos aéreos claramente diferenciados. Los brotes foliosos, de entre un metro y metro y medio de altura, llevan hojas lanceoladas y alternas de hasta veinte centímetros de largo y dos centímetros de ancho. Los brotes florales o inflorescentes, por el contrario, miden solo unos treinta centímetros de altura y están cubiertos de brácteas cortas en forma de escama. Forman inflorescencias en forma de espiga, de unos cinco centímetros de largo, con flores de color amarillo verdoso. Lámina: Conservatorio y Jardín Botánico de Ginebra – 1990