Ninstints fue el principal asentamiento de los kunghit-haida hasta final del siglo XIX, pero hoy en día sólo unos cuantos tótems en decadencia atestiguan el antiguo poder del asentamiento. En la parte superior de los cinco postes funerarios que se muestran aquí, aún son visibles los huecos en los que se enterraba a los difuntos detrás de una tabla transversal. Las figuras principales de los pilotes pueden identificarse gracias a fotografías antiguas. En el primer poste (de izquierda a derecha) se ven las alas de un águila, a la que se le ha caído el pico de la cabeza. Los temibles dientes de la ballena depredadora pueden verse en el segundo poste y un oso en el tercero y el quinto.
Ninstints fue el principal asentamiento de los kunghit-haida hasta final del siglo XIX, pero hoy en día sólo unos cuantos tótems en decadencia atestiguan el antiguo poder del asentamiento. En la parte superior de los cinco postes funerarios que se muestran aquí, aún son visibles los huecos en los que se enterraba a los difuntos detrás de una tabla transversal. Las figuras principales de los pilotes pueden identificarse gracias a fotografías antiguas. En el primer poste (de izquierda a derecha) se ven las alas de un águila, a la que se le ha caído el pico de la cabeza. Los temibles dientes de la ballena depredadora pueden verse en el segundo poste y un oso en el tercero y el quinto.