Cuenca, en Ecuador, es considerada el centro mundial de la elaboración y exportación de sombreros auténticos de paja de toquilla. Mientras que la fina paja se recolecta en la costa y, a menudo, se teje a mano en las zonas rurales, los sombreros se rematan en las famosas fábricas de Cuenca. Las piezas en bruto se limpian para conservar su característico color claro. Las briznas de paja que sobresalen, visibles en la foto, se recortan cuidadosamente a mano. Mediante prensas hidráulicas históricas o modernas y calor, el sombrero adquiere su forma típica. Por último, se cosen la cinta interior y la clásica cinta exterior negra. – 1977