Estos molinos de viento tradicionales son imprescindibles para el abastecimiento de agua de la ganadería en las regiones extremadamente remotas y áridas de la Patagonia. Dada la escasez de agua superficial, estos molinos bombean agua subterránea directamente a depósitos de agua o abrevaderos para el ganado. Las enormes explotaciones ganaderas (estancias) no están conectadas a la red eléctrica, ya que a menudo se encuentran muy lejos de la ciudad más cercana. La Patagonia es una de las regiones más ventosas del planeta. El diseño de estos molinos de viento, con numerosas palas, les permite ponerse en marcha incluso con una brisa muy débil, pero se protegen de la destrucción durante las famosas tormentas patagónicas gracias a un sistema automático de control de las palas. - Estancia «Las Toscas» en la provincia de Santa Cruz – Argentina – 1975