Una mujer en la isla de Ternate recolectando clavos. Los capullos se separan cuidadosamente uno a uno y luego se colocan a secar. Este trabajo se realiza principalmente en empresas familiares. La cosecha semanal, unos pocos kilos de clavos secos, se entrega al comprador en la ciudad de Ternate, quien paga la mercancía en efectivo. Sin embargo, como ocurre con la mayoría de las especias, el precio de compra es modesto. – Molucas – 1990
Una mujer en la isla de Ternate recolectando clavos. Los capullos se separan cuidadosamente uno a uno y luego se colocan a secar. Este trabajo se realiza principalmente en empresas familiares. La cosecha semanal, unos pocos kilos de clavos secos, se entrega al comprador en la ciudad de Ternate, quien paga la mercancía en efectivo. Sin embargo, como ocurre con la mayoría de las especias, el precio de compra es modesto. – Molucas – 1990