El valle de Taira, en la parte alta del río Loa, al norte de Chile. Por el profundo cañón discurre el agua del río Loa, lo que da lugar a un estrecho oasis de vegetación en medio de un paisaje desértico, por lo demás extremadamente inhóspito y árido. Al fondo se alzan impresionantes volcanes, como el cercano San Pedro. El cañón es mundialmente famoso por su yacimiento arqueológico, en especial por el saliente rocoso (Alero) de Taira. Aquí se encuentran algunas de las pinturas rupestres y petroglifos más complejos de Sudamérica. Las finas líneas representan principalmente llamas y servían a los pastores indígenas de la cultura atacameña como súplica ritual a los dioses para pedir la fertilidad de sus rebaños. – Chile – 1976
El valle de Taira, en la parte alta del río Loa, al norte de Chile. Por el profundo cañón discurre el agua del río Loa, lo que da lugar a un estrecho oasis de vegetación en medio de un paisaje desértico, por lo demás extremadamente inhóspito y árido. Al fondo se alzan impresionantes volcanes, como el cercano San Pedro. El cañón es mundialmente famoso por su yacimiento arqueológico, en especial por el saliente rocoso (Alero) de Taira. Aquí se encuentran algunas de las pinturas rupestres y petroglifos más complejos de Sudamérica. Las finas líneas representan principalmente llamas y servían a los pastores indígenas de la cultura atacameña como súplica ritual a los dioses para pedir la fertilidad de sus rebaños. – Chile – 1976