Detalle de la parte más antigua del templo de Luxor, XVIII dinastía. Según las creencias de los antiguos egipcios, solo el faraón estaba facultado para celebrar el culto. Por eso, los relieves del templo muestran siempre al rey en relación con los dioses, aunque en realidad fuera representado por un gran grupo de sacerdotes. En este fragmento, Amenofis III (1391-1353 a. C.), protegido por el halcón Horus, ofrece ofrendas al dios Amón-Ra (presumiblemente a la derecha). Estas se encuentran en una bandeja que el rey sostiene en las manos y en una mesa de ofrendas situada ante él. Incluyen bebidas y alimentos: agua o vino, diversos tipos de pan, verduras, muslos de pollo y gansos desplumados. Es probable que la ofrenda también estuviera aderezada con especias. En la mesa de ofrendas se aprecian además un jarrón de libaciones de forma esbelta y un elegante incensario del que se elevan pequeñas llamas, listo para los ritos sacerdotales que tendrán lugar en secreto. El suelo también está cubierto de flores, que forman parte de las ofrendas tradicionales. – 1984