Esta imagen tiene un trasfondo profundamente trágico e histórico: muestra el imponente Nevado Huascarán (6.757 m), fotografiado desde el Campo Santo de Yungay. El grupo de personas que aparece en primer plano, que transporta en conjunto un ataúd, se encuentra exactamente en el lugar donde, el 31 de mayo de 1970, la antigua ciudad de Yungay quedó completamente sepultada a raíz de un fuerte terremoto y de la gigantesca avalancha de lodo y hielo que este provocó. En esta catástrofe natural —la peor de la historia de Perú— murieron más de 20 000 personas en la ciudad. Hoy en día, la zona es un monumento nacional declarado «Campo Santo» (campo sagrado) y, al mismo tiempo, un enorme cementerio. — Perú — 1976