El mazis tendido al sol para secarse desprende un aroma inconfundible. Al ponerlo en agua, las hebras se hinchan de nuevo al instante. De este mazis remojado se extrae un aceite esencial de olor penetrante, especiado y bastante amargo, que se utiliza en farmacia. – 1990
El mazis tendido al sol para secarse desprende un aroma inconfundible. Al ponerlo en agua, las hebras se hinchan de nuevo al instante. De este mazis remojado se extrae un aceite esencial de olor penetrante, especiado y bastante amargo, que se utiliza en farmacia. – 1990